La gran polémica del Mundial: Noruega reclamó que la pelota pegó en un cable de la cámara de TV antes del empate de Inglaterra
Jude Bellingham anotó dos veces —una en cada tiempo— para llevar a Inglaterra a las semifinales del Mundial 2026 tras vencer 2-1 a Noruega en tiempo extra este sábado en Miami. El partido, correspondiente a los cuartos de final, quedó marcado por una enorme polémica que derivó incluso en un comunicado de la FIFA mientras el partido estaba en juego: el plantel nórdico reclamó que la pelota pegó en un cable de la cámara spider suspendida sobre el campo justo antes del 1-1 de Bellingham.
“Antes del gol de Inglaterra en el minuto 45+2 contra Noruega, el sensor en el Connected Ball no mostró ningún pico en el “latido del balón” cuando estaba en el aire, y por lo tanto no hay evidencia de que el balón tocara el cable aéreo y cambiara el movimiento del balón", detalló el máximo organismo del fútbol mudial desde su cuenta de X llamada “FIFA Media”, subiendo allí un video donde muestra el “electrocardiograma” que también fue protagonista en esta Copa del Mundo en un tanto anulado a Croacia ante Portugal.
PUBLICIDAD
Before England’s goal in minute 45+2 against Norway, the sensor in the Connected Ball showed no peak in the 'heartbeat of the ball' when in the air, and therefore no evidence that the ball touched the overhead wire and changed the movement of the ball. pic.twitter.com/gYf9ukfveT
— FIFA Media (@fifamedia) July 11, 2026
La situación, que derivó en un reclamo en pleno encuentro del goleador Erling Haaland, el arquero Örjan Nyland y del entrenador Stale Solbakken, fue denominada por el diario británico The Guardian como “cablegate”. En la nota en vivo del compromiso, el periodista Jacob Steinberg aseguró que la FIFA había “comprobado los datos” y que no encontró “ningún pico en el gráfico del sensor de latidos del Connected Ball”, algo que el propio organismo decidió formalizar luego con un comunicado y un video en redes sociales.
La jugada ocurrió en el segundo minuto de adición del primer tiempo, cuando el portero noruego Nyland ejecutó un saque largo que, según las imágenes difundidas por la TV, pareció impactar en algo antes de tomar una extraña trayectoria. Segundos después, el esférico llegó a Bellingham, quien venció a Nyland con un disparo rasante al poste lejano para empatar 1-1. En ese momento, Noruega ganaba por el tanto de Andreas Schjelderup al minuto 36.
PUBLICIDAD
Fueron los propios jugadores noruegos quienes primero advirtieron la anomalía. Nyland señaló al cielo tras el gol, Haaland reclamó ante el árbitro francés Clément Turpin, y el técnico Solbakken protestó desde el banco. El VAR no detuvo el juego ni revisó la acción.
Según las leyes del juego elaboradas por la IFAB (International Football Association Board), una cámara spider clasifica como “agente externo”, categoría que engloba a todo objeto, animal o estructura ajenos al equipo arbitral y no inscriptos en la lista de jugadores o cuerpo técnico.
PUBLICIDAD
El protocolo dice que si sucede alguna interferencia de este tipo el árbitro debe detener el juego y reanudar con un balón a tierra en el punto del contacto. El reglamento también contempla una excepción: si la interferencia del agente externo no impidió que los defensores o el portero jugaran el balón, el gol puede ser válidamente concedido. Ese matiz abre un margen de interpretación que el cuerpo arbitral no llegó a aplicar, dado que la jugada no fue revisada.
Noticia en desarrollo...