La petición de más tiempo del "antinuclear furibundo" del CSN apunta a un informe a favor de que el Gobierno prorrogue Almaraz
El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tomará de forma inminente una decisión sobre la prórroga de la central nuclear de Almaraz. Antes de que llegue agosto, y previsiblemente el miércoles que viene o el siguiente, sus cinco consejeros deberán avalar el análisis de los técnicos sobre las condiciones de la instalación para seguir funcionando con seguridad hasta junio de 2030. De hecho, la decisión debería haberse tomado el lunes pasado, pero uno de sus miembros, que fuentes del sector califican de "furibundo antinuclear", pidió un aplazamiento, lo que apuntala la idea de que la opinión técnica sobre la que Gobierno deberá tomar la decisión final es favorable a la prorroga.
De manera excepcional, el Pleno del CSN adelantó al lunes de esta semana una reunión que suele celebrarse los miércoles, para que su presidente pudiera participar en unas jornadas junto a Enresa de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander. Por primera vez desde que en noviembre de 2025 los expertos nucleares empezaran a analizar las condiciones de seguridad de los dos reactores de Almaraz para determinar si pueden seguir funcionando más allá de noviembre de 2027 y octubre de 2028, el orden del día incluía tomar una decisión sobre el asunto "CN. ALMARAZ I Y II. Propuesta de informe sobre la solicitud de renovación de la autorización de explotación".
Esto quiere decir que el informe de los técnicos ya está listo. Pero la decisión no se tomó el lunes porque uno de los consejeros que debían votarlo pidió un aplazamiento para poder estudiarlo mejor, según relatan fuentes conocedoras sobre una cuestión que el CSN lleva analizando desde hace ocho meses. Se trata de Francisco Miguel Castejón, reputado doctor en Físicas, investigador desde 1986 en el CIEMAT y que llegó al CSN a propuesta de Podemos. Fuentes del sector energético lo califican de "furibundo antinuclear" y uno de los cinco miembros del consejo con más posibilidades de votar en contra de un informe favorable a la prórroga. Por eso, la petición de más tiempo para analizarlo refuerza la hipótesis de que el informe es favorable a la extensión de la vida útil de la central nuclear extremeña.
Castejón recurrió a la potestad que cada uno de los cinco miembros del Pleno del CSN tiene para pedir hasta dos aplazamientos en la votación de los diferentes asuntos que llegan a su mesa que, a su vez, no puede retrasarse más de dos veces. Esto quiere decir que tanto él como otro de los cuatro consejeros podría volver a pedir una vez más retrasar la toma de la decisión sobre Almaraz. En principio, está previsto que el asunto vuelva al pleno el miércoles que viene, 15 de julio. Si no, el siguiente, el día 22. La institución prevé que este asunto quede cerrado antes del parón de agosto y de momento no está claro si volverá a haber una última reunión el miércoles 29 de julio.
La exnúmero 2 de Sanidad, visagra en un CSN dividido
Fuentes al tanto de los contrapesos en el CSN consideran que su pretensión era hacer "filibusterismo", una táctica parlamentaria históricamente utilizada en EEUU para retrasar la aprobación de leyes y, mientras, intentar "presionar" a otros consejeros para que tampoco aprueben un informe eventualmente favorable a la prórroga. El presidente y los cuatro consejeros del CSN toman las decisiones sobre los informes que elaboran sus técnicos por mayoría simple. Es decir, bastan tres frente a dos para ello.
Castejón es uno de los más contrarios a la prórroga nuclear, algo que el sector también se atribuye a otra de las consejeras, Pilar Lucio, natural de Extremadura, 'territorio' de Almaraz donde, además de PP y Vox, PSOE y sindicatos cierran filas a favor de la prórroga al margen de la posición del Gobierno. Hasta el punto de que, en uno de los últimos movimientos de una zona totalmente movilizada a favor de la central nuclear, alcaldes y agrupaciones socialistas de las localidades de la comarca de Almaraz advirtieron en mayo por carta a Pedro Sánchez de que el hasta ahora rechazo del Gobierno a mantener abierta Almaraz les hacía "cuestionarse" si volver a presentarse a las elecciones municipales de 2027.
Sin problemas para conceder la prórroga si así lo recomiendan los técnicos del CSN se situarían su presidente, Juan Carlos Lentijo, y otro de los consejeros, este a propuesta del PP, Javier Diez, en un 'dos frente a dos' que convierte a la consejera más próxima al Gobierno en la que eventualmente decidirá la votación de un informe eventualmente favorable a la prórroga de Almaraz. Se trata de Silvia Calzón, exsecretaria de Estado de Sanidad durante la pandemia y que llegó el año pasado al CSN desde Presidencia del Gobierno. Médico epidemióloga, es un perfil profesional que encaja con el CSN, aunque en su audiencia ante el Congreso antes de ser designada aseguró que se guiaría por la opinión de los técnicos del organismo, cuya pericia no se pone en duda en el sector.
El Gobierno tendrá dos meses para tomar la decisión final
La inminente toma de posición del CSN sobre la prórroga de Almaraz se sustanciará en la aprobación por parte del Pleno de un informe técnico que empezó a elaborarse en noviembre del año pasado, después de el Ministerio de Transición Ecológica le trasladarse la petición para alargar la vida útil de Almaraz que habían cursado sus propietarias, Iberdrola, Endesa y Naturgy.
El CSN no decide pero sí le corresponde determinar si la instalación está en condiciones de seguir funcionando desde el punto de vista de la seguridad. Para ello, ha estado recabando información a la dirección de la central acerca de cómo gestionará el envejecimiento de las instalaciones si siguen funcionando dos y tres años más o el combustible gastado que se generará de más en este tiempo.
Desde que empezó el proceso, en el sector se da por descontado que la opinión del CSN será favorable a la prórroga porque concurren factores que, en principio, no podrían llevar a que la conclusión es que habrá un riesgo nuclear si los reactores continúan funcionando hasta 2030. Por una parte, porque las autorizaciones de operación para las centrales nucleares en España se expiden por periodos de 10 años y la última que solicitaron las propietarias Almaraz fue por siete y ocho años, a la luz del calendario de cierre nuclear que se pactó en 2019 y que ahora ven necesario modificar.
Por otra parte, Almaraz es un central 'gemela' a otra que funciona en Virginia, EEUU, que acaba de obtener autorización para funcionar hasta los 80 años. Sin prórroga, la extremeña no llegaría ni a los 40. Por último, en el sector se alude tras una visita de sus expertos internacionales en septiembre del año pasado, la central volvió a obtener la máxima calificación que otorga la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO).
Con todo, la decisión final sobre si Almaraz sigue funcionando hasta junio de 2030 corresponderá al Gobierno, en un plazo de dos meses a partir de que el CSN apruebe su postura. El Ministerio para la Transición Ecológica se ha negado en rotundo a comentar sobre los trabajos de este organismo para no comprometerlos. Aunque en el sector consideran que una opinión favorable de los expertos nucleares sería una perfecta "muleta" para que el Gobierno pueda justificar un cambio de opinión, ahora a favor de la prórroga, la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha evitado en todos estos meses vincular directamente la opinión del CSN con la decisión que vaya a tomar el Gobierno. La prórroga debería plasmarse en una Orden Ministerial que indique que el funcionamiento de los dos reactores de Almaraz se extenderá hasta junio 2030.